Ingredientes
- 160 ml leche a temperatura ambiente
- 80 ml agua
- 1 cdita azúcar blanco
- 2 cdas aceite de oliva
- 2 cditas levadura seca para pan
- 320 gr harina de fuerza (podríamos usar harina de trigo todo uso)
- 1 cdita sal
- 1 cdita tomillo fresco (o seco si no tenéis fresco)
- 1 cdita perejil fresco (o seco si no tenéis fresco)
Elaboración
- En un bol pondremos los líquidos (leche y agua) con la levadura y el azúcar y removeremos muy bien hasta disolver. Reservaremos y dejaremos reposar 5 min.
- A parte, en otro bol, mezclaremos la harina con la sal y las hierbas frescas. Har 2 emos un hueco en el centro. Cuando la levadura se haya activado tras el reposo de 5 min, le añadiremos al mismo bol las 2 cucharadas de aceite de oliva. Removeremos y luego lo añadiremos al bol de ingredientes secos. Mezclaremos bien con una cuchara o una espátula y, cuando nos cueste, lo pasaremos a la encimera o superficie de trabajo. Lo amasaremos unos 4-5 min, no más, lo justo para conseguir una masa lisa y homogénea, que no se pega.
- Pondremos un buen chorro de aceite de oliva en un bol y pondremos la bola dentro. Taparemos con film o un trapo y dejaremos que duplique su tamaño. Entre 40 min y 1 hora debería levar, es una masa que va bastante rápido. Si veis que le cuesta, ponedla en un lugar cálido.
- Pasado el tiempo de fermentación, pondremos un chorrito de aceite de oliva en la encimera o superficie de trabajo y volcaremos encima la masa. Presionaremos un poco para desgasificarla y haremos un rollo gordito con ella. Dividiremos el rulo en 6 porciones iguales y con cada una de ellas haremos una bola.
- Ha llegado el momento de formar los panes. Primero calentaremos a fuego medio una sartén antiadherente o que sepamos que no se pega, y la pintaremos con un poquito de aceite de oliva. Mientras se calienta, pondremos otro chorrito de aceite en la encimera o superficie de trabajo y cogeremos una de las bolas. La estiraremos muy bien con un rodillo hasta conseguir un círculo grande y de medio centímetro de grosor aproximadamente. Lo llevaremos a la sartén y cocinaremos unos 2-3 min por lado. Mientras se cocina uno de los panes, vamos estirando el siguiente y repetimos el proceso. A medida que vayamos teniendo los panes cocinados los iremos dejando en la encimera, en una tabla o en un plato, pero mejor que no estén muy apilados unos encima de otros mientras estén calientes. Cuando ya estén todos cocinados podemos comerlos así tal cual, abrirlos y rellenarlos o cortar cada pan en cuatro para tener porciones más pequeñas.